WCS’s Guatemala program released images and video showing the dramatic release of 26 young scarlet macaws (Ara macao) into Guatemala’s Maya Biosphere Reserve (MBR).

The release is part of ongoing efforts by WCS conservationists and Guatemala’s National Council of Protected Areas (CONAP) to bolster macaw numbers in the reserve, estimated at approximately 300 individuals. Scarlet macaws are increasingly threatened by poaching for the illegal wildlife trade, along with habitat loss, largely driven by intentional forest fires, cattle ranching, and the expansion of human settlements.

The released macaws were “low weight” chicks, or third or fourth eggs removed from nests and raised in labs by conservationists. In the wild, these chicks typically do not survive. After the chicks mature, they are placed in flight cages, which are left open to allow them to fly into the forest. In addition, some laboratory-raised chicks are placed in foster wild nests when viable.

Said Rony García-Anleu of WCS’s Guatemala Program who leads the macaw monitoring and recovery program: “It’s extremely rewarding to see so many scarlet macaws fly off into the forest. But we need to keep up our work to protect these birds from a variety of growing threats, or they will eventually vanish from the Maya Biosphere Reserve.”

This year’s efforts are especially important given a sharp spike of fires in the area coupled with an increase in illegal ranching and the added challenge of conducting fieldwork in areas impacted by COVID-19.

Said Jeremey Radachowsky, Regional Director for WCS’s Mesoamerica and Caribbean Program: “This year our field staff faced a ‘perfect storm’ of fires, invasions into the area, and COVID. The fact that they able to persevere with the release of these chicks gives us hope in times of darkness.”

Other conservation interventions include increasing the availability of nesting cavities by enlarging natural cavities to create potential nests, installing falcon-proof artificial nest, and preventing and combating Africanized bee infestation of nesting cavities. These bees are fervent competitors for nesting cavities and can kill young macaw chicks. 

Despite WCS’s intensive research into macaw nesting success, little is known about their wide-scale landscape use and survivorship throughout their first years of life. Tracking macaws using satellite and radio technology has been difficult since the birds often destroy the transmitters with their powerful beaks. However, some initial tracking data have shown that the birds undertake long seasonal migration between dry-season breeding sites and wet-season feeding sites both inside and outside of the reserve, ranging as far as Mexico.

Given the recent trends within the reserve, more definitive documentation of the macaws’ annual habitat use should be developed as quickly as possible to allow targeted habitat protection and management efforts to be promoted.

For more than two decades, WCS has been leading efforts to save the Maya Biosphere Reserve’s scarlet macaw population from extirpation.

This work is supported by CONAP (Consejo Nacional de Áreas Protegidas), Agroamérica, Naturaceites, Solidaridad Network, Nepada Wildlife, Loro Parque Fundación, Tulsa Zoo, Friends for Conservation and Development, Natura y Ecosistemas Mexicanos A.C., Cervecería Pantera, Pecorino Ristorante, the U.S. Agency for International Development (USAID) and Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) GmbH.

Versión en español

 

La liberación da “Esperanza en tiempos de oscuridad”

PETÉN, GUATEMALA (Octubre 8, 2020 ) – El programa de WCS en Guatemala publicó imágenes y videos que muestran la dramática liberación de 26 volantones de guacamaya roja (Ara macao) en la Reserva de la Biosfera Maya (MBR) en Guatemala.

La liberación es parte de los esfuerzos en curso de los conservacionistas y el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP) para aumentar el número de guacamayas en la reserva, que se estima en unos 300 individuos. Las guacamayas están cada vez más amenazadas por la caza furtiva para el comercio ilegal de vida silvestre, junto con la pérdida de hábitat, impulsada en gran medida por los incendios forestales intencionales, la ganadería y la expansión de los asentamientos humanos.

Las guacamayas liberadas eran pichones de “bajo peso” o nacidos del 3º o 4º huevo retirados de los nidos y criados en laboratorios por los conservacionistas. En la naturaleza, estos pichones a menudo no sobreviven. Después de que los pichones maduran, son colocados en una jaula de vuelo, que se deja abierta para permitirles volar hacia la selva. Además, algunos pichones criados en laboratorio se colocan en nidos adoptivos cuando es viable.

Rony García-Anleu del programa de WCS para Guatemala, quien dirige el programa de monitoreo y recuperación de las guacamayas, dijo: “Es extremadamente gratificante ver a tantas guacamayas rojas volando hacia la selva. Pero tenemos que seguir trabajando para proteger a estas aves de una variedad de amenazas crecientes, o eventualmente desaparecerán de la Reserva de la Biosfera Maya”.

Los esfuerzos de este año son especialmente importantes dado el fuerte aumento de los incendios en la zona, junto con el incremento de la ganadería ilegal y el reto añadido de realizar trabajos de campo en las zonas impactadas por COVID-19.

Jeremy Radachowsky, Director Regional del Programa de Mesoamérica y el Caribe de la WCS, dijo: “Este año nuestro personal de campo se enfrentó a una ‘tormenta perfecta’ de incendios, invasiones en el área y COVID. El hecho de que hayan podido perseverar con la liberación de estos pichones nos da esperanza en tiempos de oscuridad”.

Otras intervenciones de conservación incluyen el aumento de la disponibilidad de cavidades de anidación mediante la ampliación de las cavidades naturales para crear posibles nidos, la instalación de nidos artificiales a prueba de halcones y la prevención y lucha contra la infestación de abejas africanizadas en las cavidades de anidación. Estas abejas son fervientes competidoras de los nidos y pueden matar a los pichones de las guacamayas.  

A pesar de la intensa investigación de WCS sobre el éxito de la anidación de las guacamayas, se sabe poco sobre el uso del paisaje a gran escala y su supervivencia a lo largo de sus primeros años de vida. Rastrear a los guacamayos usando tecnología satelital y radiotelemetría ha sido difícil ya que las guacamayas a menudo destruyen los transmisores con sus poderosos picos. Sin embargo, algunos datos iniciales de rastreo han demostrado que las aves emprenden una larga migración estacional entre los sitios de reproducción de la estación seca y los sitios de alimentación de la estación húmeda; tanto dentro como fuera de la reserva, extendiéndose hasta México.

Dadas las tendencias recientes dentro de la reserva, se debería elaborar lo antes posible una documentación más definitiva sobre el uso anual del hábitat de las guacamayas para poder promover la protección del hábitat y los esfuerzos de manejo específicos.

Durante más de dos décadas, la WCS ha encabezado los esfuerzos por salvar de la extirpación a la población de guacamayas roja de la Reserva de la Biosfera Maya.